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España, segundo déficit público más alto y Castilla-La Mancha subcampeona de las que más debe en función de su riqueza

En el conjunto de país comunitarios, solo Chipre superó en 2014 el agujero fiscal español, del 5,8% del PIB. mientras que Alemania registra superávit en sus cuentas públicas . Las autonomías y el ‘céntimo sanitario’ lastran el déficit de 2014. La autonomía que más debe en relación con su riqueza es la Comunidad Valenciana (37,9% del PIB), seguida por Castilla-La Mancha (33,5%). El pasivo del conjunto de las Administraciones Públicas asciende al 97,67% del PIB. La deuda pública bate récord en 2014 al alcanzar los 1,03 billones, es decir, pan para hoy, hambre para mañana

Villacañas Digital | Villacañas 22/04/2015

Subcampeona europea de paro; subcampeona europea de déficit, y camino de los primeros puestos en deuda pública. La recuperación española es una de las más vigorosas del continente, pero las cicatrices de la Gran Recesión siguen ahí, perfectamente visibles. España cerró 2014 con un déficit público del 5,8% del PIB, en cabeza de la UE —o a la cola, según se mire— y solo superada por Chipre, uno de los países rescatados que sigue bajo tutela de la antigua troika.

Y eso a pesar de que el recorte español es casi una proeza: casi cinco puntos de PIB en apenas dos años, según Eurostat, una cifra que prácticamente nadie más ha cosechado, con la excepción de Grecia. Tamaño agujero no obedece a un problema de gasto público (que asciende al 43,6% del PIB, más de cinco puntos por debajo de la media del euro), sino de ingresos: el Gobierno promete una rebaja de impuestos, pero en ese capítulo España está casi 10 puntos por debajo de la media europea, a la altura de Bulgaria; en el furgón de Como consecuencia, la deuda pública sigue encaramándose a toda velocidad hacia el 100% del PIB y más allá, lastrada por las multimillonarias ayudas al sector financiero. Y muy por encima ya de la media comunitaria, pese a que España partía de una situación mucho más confortable que sus vecinos antes de la crisis.

Los datos cuentan historias: fuentes del Eurogrupo volvían este martes a poner como ejemplo a España de cómo hay que hacer las cosas, pero Eurostat aporta tremendos matices a esa historia de éxito. Ni la recuperación es tan lustrosa ni el déficit y la deuda son tan preocupantes como parece tras hacer literatura comparada con el resto de socios de la UE: es un error vender optimismo con España; tan como lo es pecar por el lado contrario. Los esfuerzos de España por reducir el déficit no tienen parangón entre las grandes economías del euro. Pero a la vez, España, cuya economía pesa el 12% del PIB de la eurozona, concentra aún una cuarta parte del déficit público del euro, según los datos conocidos este martes. Y un 30% del desempleo de la eurozona, nada menos.

Las cifras de la oficina estadística de la Unión esconden información que cuestiona los lugares comunes más arraigados. La crisis ha abierto una enorme fractura entre Norte y Sur, entre acreedores y deudores. Y Alemania es, según repiten los periódicos de Helsinki y Berlín, de París y de Atenas, el primer acreedor de Grecia; y por lo tanto, el miembro más influyente de ese club. Pero esa línea entre acreedores y deudores es más difusa de lo que parece: Berlín ha aportado casi 70.000 millones de euros a los rescates de Grecia, Irlanda y Portugal; pero Italia y España, encasilladas siempre en el bando de los deudores, suman más de 75.000 millones, aunque no tengan el predicamento de Berlín.

“La salida de la crisis llega desde niveles muy bajos. Y arrastra viejos problemas, desde la enorme deuda privada a la necesidad de hacer reformas. El ajuste debe continuar, pero de forma muy gradual para no perjudicar la reactivación”, explica Guntram Wolf, director de Bruegel. El analista Juan Ignacio Crespo subraya que Madrid “ha logrado ir cumpliendo, a trancas y barrancas, con el déficit”, pero señala que la recuperación “se debe más a factores externos, como el petróleo, el euro o el BCE, y desaparecerá en 2016”.

Más allá de España, los expertos señalan las consecuencias de las cifras alemanas: Berlín ha dictado austeridad para todo el continente, pero si alguien esperaba que el Gobierno de la canciller Angela Merkel compensara esa dura política fiscal con gasto e inversión, Eurostat certifica que ha ocurrido lo contrario. Alemania fue uno de los cuatro países que cerraron 2014 en superávit fiscal. La recaudación de impuestos se elevó el año pasado; su gasto público se redujo. Berlín lleva una década sin invertir y prácticamente sin hacer reformas, con una política económica que dificulta la salida de la periferia. Y hasta los economistas alemanes empiezan a mostrarse críticos: “Es un inmenso error que Alemania coseche ahora superávits fiscales. Alemania debería contribuir a equilibrar la eurozona e incluso a reforzar su propia recuperación con pequeños déficits públicos, con inversión”, lamenta Wolf. “Alemania perjudica a sus socios, y acabará por perjudicarse a sí misma”, abunda Simon Tilford, del think tank CER. En la misma línea se pronuncian la Comisión Europea, el BCE, el FMI, el G-20 y la OCDE desde hace meses. Sin ningún resultado.

La segunda autonomía que más debe en relación con su riqueza es Castilla-La Mancha (33,5%)

La deuda pública y el paro persisten como los dos grandes desequilibrios de la economía española. Mientras el desempleo comienza a retroceder, aunque con más lentitud de la deseable, la deuda pública sigue avanzando. El endeudamiento de las administraciones públicas españolas ascendió al 97,7% del PIB a cierre de 2014, lo que significa un aumento del 7% respecto a 2013, según los datos difundidos este viernes por el Banco de España. Se necesitan 13 dígitos para ilustrar el volumen del pasivo del conjunto de las administraciones públicas con los bancos: 1.033.857.000.000 euros.

Esta deuda creció el año pasado en 67.687 millones. Aunque buena parte de este aumento corresponde al Gobierno central, las comunidades son las que alimentaron su pasivo a mayor ritmo. El endeudamiento de las autonomías creció un 12% en 2014 hasta los 236.7478 millones de euros, el equivalente al 22,4% del PIB. Este dato sirve para reflejar la dificultad de las administraciones regionales para embridar el déficit público y reducir sus números rojos. Según los datos del Banco de España, ninguna autonomía, salvo Madrid, País Vasco y Navarra, consiguió limitar su deuda al objetivo —diferente para cada una de ellas— marcado por el Ministerio de Hacienda, a pesar de que estos topes fueron revisados al alza en septiembre del año pasado. No obstante, estas cifras serán revisadas por Hacienda ya que incluirá sus propios ajustes [excluye préstamos del BEI y reclasifica la deuda de empresas públicas]. De esta forma, comunidades como Galicia esperan cumplir finalmente con el tope.

Las que más se han desviado con los datos del Banco de España son las que acumulaban más déficit [diferencia entre gastos e ingresos presupuestarios] hasta noviembre, último dato disponible. Así la Comunidad Valenciana, Murcia, Baleares, Cataluña y Andalucía son los territorios que más desfase registran. Esta circunstancia sugiere que o bien tienen un problema de financiación o que son más manirrotas. Además, estos incumplimientos indican que las comunidades no consiguieron contener el déficit público [la diferencia entre gastos e ingresos públicos presupuestarios] en el 1% del PIB como estaba pactado.

La autonomía que más debe en relación con su riqueza es la Comunidad Valenciana (37,9% del PIB), seguido por Castilla-La Mancha (33,5%) y Cataluña (32,4%). En el extremo contrario figuran Madrid (12,5%), País Vasco (13,9%) y Canarias (14,5%). Por volumen, Cataluña debe 64.475 millones a las entidades financieras; Valencia tiene un pasivo de 37.376 millones y Andalucía, de 29.101 millones de euros.

Los préstamos del fondo de liquidez autonómica (FLA) son el principal mecanismo de financiación del conjunto de las comunidades autónomas durante 2014, en detrimento de los valores emitidos, según un estudio publicado este viernes por el BBVA. El año pasado el Gobierno central prestó algo más de 12.000 millones a las comunidades a través de estos instrumentos para pagar a sus proveedores.

El alto nivel de deuda coincide con un clima de calma en los mercados financieros lo que aligera el coste de la deuda. El interés medio del Tesoro está en mínimos históricos lo que permite financiar la deuda al menor coste de la historia —el coste medio de las emisiones fue del 1,52%—. El Gobierno calcula que la reducción de los intereses ha permitido ahorrar unos 13.000 millones en intereses durante los dos últimos años.

No obstante, el elevado volumen ha disparado los gastos financieros hasta los 31.032 millones a noviembre del año pasado, según los últimos datos disponibles. Aunque a cierre del ejercicio este gasto ascenderá hasta cerca de los 33.000 millones.

Desde el Ministerio de Economía destacan que pese al alto nivel de la deuda, la evolución de 2014 supone el menor incremento anual desde el inicio de la crisis. Recuerdan que en 2008 el pasivo de las administraciones públicas subió un 14,6%, y un 8,4% en 2013, lo que dibuja una ralentización del ritmo de crecimiento de la deuda.

Este menor incremento del ratio de deuda relación con el PIB registrado el año pasado se debe a que durante los últimos tres años se ha producido un intenso proceso de consolidación fiscal —se han reducido los números rojos de las administraciones públicas con recortes de gasto y subida de impuestos—. Además, el año pasado la deuda pública española no ha engordado a costa de digerir las ayudas extraordinarias para recapitalizar el sistema financiero —en 2012 supusieron 39.000 millones— ni se han destinado tantos recursos como en los dos años precedentes a sanear a las comunidades y los ayuntamientos mediante el plan de pago a proveedores y el fondo de liquidez autonómica (FLA). Economía también recuerda que en los años anteriores España tuvo que poner un buen pellizco de dinero para el rescate de Grecia, Portugal e Irlanda así como para la amortización del déficit eléctrico.

Los Ayuntamientos deben menos

Los datos publicados este viernes por el Banco de España sobre la situación de la deuda pública a cierre del año pasado revelan que las entidades locales (Ayuntamientos, diputaciones y cabildos) son las únicas administraciones que consiguieron reducir su endeudamiento durante 2014.

Las Corporaciones locales registraron una deuda de 38.363 millones de euros, el equivalente al 3,6% del PIB, lo que supone un descenso de cuatro décimas respecto al año precedente. Los Ayuntamientos deben 3.752 millones menos que en 2013, según los registros oficiales del Banco de España.

De esta forma, las administraciones locales han mejorado el objetivo del 4% fijado por el Ministerio de Hacienda. Madrid ha tenido buena culpa de esa evolución. La capital redujo su pasivo en 1.100 millones de euros durante el pasado ejercicio presupuestario. Entre las ciudades de más de 500.000 habitantes, solo Sevilla ha aumentado su deuda, aunque solo sea en cuatro millones. Por el contrario, las diputaciones también rebajaron su endeudamiento en otros 550 millones.

El presidente de la Federación de Municipios y Provincias (Femp), Íñigo de la Serna, destacó "el buen trabajo que siguen haciendo las entidades locales españolas con sus finanzas". Los Ayuntamientos han sido las administraciones que más han conseguido ordenar sus cuentas públicas a lo largo de la crisis. El año pasado registraron superávit presupuestario por segundo año consecutivo lo que les ha permitido reducir la deuda.

FUENTE: EL PAIS

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