Las Hipókritas expusieron el aquelarre de horrores de la sociedad moderna

A la obra de Las Hipókritas no les va bien el adorno, pues el dolor no se mitiga con ningún ropaje estrafalario. Y este dúo teatral sabe cómo hacerlo mostrándose en el escenario creíble, definitivo y rotundo

Villacañas Digital | Villacañas 04/05/2013

El grupo de teatro Las Hipókritas ha pasado por  las tablas del Teatro Miguel de Cervantes, dentro del 38ª Festival de Teatro Aficionado de Villacañas con una  obra “Terrores y Miserias del Siglo XXI”  que nació  teniendo como referente  la obra que Bertolt  Brecht, “Terrores y Miserias del Tercer Reich”, plasmase en los años 30 como denuncia de lo que ocurría por entonces en la Alemania nazi.

Escenificada en siete escenas, de las cuales algunas de ellas tienen relación directa con las creadas por el dramaturgo y poeta de Augsburgo, horrores del III Reich frente a los horrores actuales que acaparan la actual guerra económica, al igual que Brecht con su teatro épico,  pretenden potenciar la reflexión del espectador en el transcurso de la obra, llevada a situaciones cotidianas de nuestro día a día, donde cualquiera de nosotros puede o tiene la obligación de verse reflejado de manera directa.

Este grupo de teatro independiente,  que rompe el molde en cuanto a que se auto gestiona en su método teatral  al margen del itinerario donde se rige cualquier espacio pasado y presente teatral al uso, ni falta que les hace,  sin accesorios, directamente yendo a la pura y descarnada escena, plasma, durante una hora, aproximadamente,  situaciones cotidianas de la realidad que acentúan sobremanera con un corte crítico y desesperanzador en lo social.

Cualquiera de las siete escenas que vimos,  refleja el día a día que  todos nosotros, nuestros familiares o nuestros vecinos hemos podido vivir y sufrir  en los últimos tiempos, tal vez nada diferentes de aquellas escenas vividas por nuestros  antepasados, pese a situarse en otros contextos. Banco Esperanza, Dos Mujeres, La Llamada, La Mujer, Recreo, Hermanos Gómez S.A. y La Guerra, como corolario o epitafio ralentizadA esta última de una sociedad actual en depresión irreversible, suponen un tiro a bocajarro en la sien para el espectador. Con mensaje claro y directo no dan pie a la esperanza en su descripción, cincelada en los senderos del sufrimiento, donde la violencia cataliza su más execrable esencia, ralentizada para mayor gloria de su crueldad con violencia oral y gestual pese a las educadas formas expuestas. En definitiva, un muestrario  del horror más actual, un aquelarre de horrores modernos, que no por sempiterno vuelve de manera cíclica a quitarnos la venda que cubre nuestros ojos y tiende a destruirnos cada día más como seres humanos.

El mensaje estaba claro y no pretendía expresarse con zarandaja alguna añadida, pues con él Las Hipókritas no pretendían buscar soluciones. A la obra de este dúo hispano-argentino, María y Deyanira, no le va bien el adorno, pues el dolor no se mitiga con ningún ropaje estrafalario. Y dúo teatral sabe cómo hacerlo mostrándose en el escenario creíble, definitivo y rotundo. Tanto,  tanto que, quien no saliese del teatro llorando por dentro no supo ni entenderá nunca la filosofía de los descarnados tiempos actuales, tiempos de otrora, presente y futuro.

Correspondió entregar la estatuilla del Pierrot, alusivo al Teatro Aficionado de Villacañas a Lola Rodelgo que, como representante de la Comisión de Teatro, agradeció a las actrices su extraordinario trabajo con un abrazo sencillo y emocionado.

Despedir estas líneas con la cantinela de siempre: no al 21% del IVA en el teatro, un horror más dentro de este mar de horrores con el que hoy convivimos y que conlleva a la lenta agonía de este noble arte, así como con otra cantinela que nos ha traído la tecnología punta y que parece se quedará con nosotros como mal endémico: no chatear/twittear cuando la obra de teatro esté en curso. Uno no sabe si será o no una falta de respeto, aunque esto da igual, sobre todo sabiendo lo poco que el respeto cotiza en el mercado hoy en día. Sí  es, con claridad,  una mentecatez supina, máxime  cuando alguno/s debiera/n estar obligados a predicar con el ejemplo, pues para eso se les paga.

Las Hipókritas expusieron el aquelarre de horrores de la sociedad moderna
Las Hipókritas expusieron el aquelarre de horrores de la sociedad moderna
Las Hipókritas expusieron el aquelarre de horrores de la sociedad moderna